domingo, 12 de julio de 2026

EL BURN OUT Y EL SENTIMIENTO DE SOLEDAD

Hola, hola, gente bonita


Algo que ha rondado por mi cabeza últimamente tiene que ver con mi situación fuera del mundo cibernético. Sí, hablo de la vida de adulto independiente con gustos bien dementes.

De esto tengo varios temas que sacar. Quizás para desahogarme, o quizá para terminar de ahogarme; todavía no lo decido, jeje.

Para ponerlos en contexto, soy una chica venezolana que migró de su país. Como les había comentado anteriormente, Venezuela atraviesa desde hace más de veinte años una situación político-social y económica muy complicada. ¿Y qué les puedo decir? Actualmente tengo 23 años, prácticamente crecí en un modelo de gobierno que no es sostenible y eso me ha dejado algunos traumas. 

Hoy resido en la tierra vecina, Colombia, un país maravilloso que me abrió las puertas a mí, a mi familia y a millones de venezolanos que llegamos buscando un mejor futuro, aquí he vivido cosas maravillosas, conocí gente buena y gente mala y fue la tierra donde viví muchas "primeras veces", incluso más que en mi propio país ya que no podía simplemente hacerlo por la calidad de vida que tenía allí.

Últimamente me ha dado por extrañar mucho la vida que tenía en mi país. Y no, no porque alguien me haya dicho algo o porque haya ocurrido algo en particular en donde resido. Simplemente extraño aquella época de mi infancia, cuando tenía entre 10 y 12 años, cuando todavía podíamos vivir con cierta tranquilidad, sin preocuparnos constantemente por la comida o por la salud.

No voy a mentir: en Colombia me he sentido muy a gusto. Tengo amigos fantásticos, un trabajo que disfruto y actualmente estoy estudiando. Sin embargo, últimamente me he sentido entre la espada y la pared. Han pasado varias cosas que me han llevado a preguntarme: ¿por qué estoy aquí?

Entre esas cosas, el doblete sísmico que ocurrió hace poco en Venezuela altero la forma en como veía la vida en ese momento, porque a pesar de que mi familia que continua en el país están bien, mi gente como tal no está bien, a esto me refiero a mi pueblo, los venezolanos. La forma en la que veo la vida ahora, me he dado cuenta que no hay que dar por sentado las cosas, que un rencor o un enojo no puede durar toda la vida, porque hoy estamos y mañana no sabemos.

Así como yo, se que muchos de los que migramos hacia los diferentes países del mundo, no por que quisiéramos, si no por supervivencia, sentimos ese vacío en el pecho, ya que nos gustaría estar allá ayudando en lo que podamos dentro de nuestras capacidades, pero en parte un alivio muy grande, es también estar afuera, ya que así se logró mandar una cantidad de ayuda humanitaria hacia dentro del país.

Y hoy en día a pesar de que ya no duele tanto, la angustia sigue allí, porque el mundo parece olvidarlo, pasan otras cosas y la vida sigue, no es que esté mal, pero para mi es preocupante que la gente que sigue necesitando ayuda, no puedan recibirla a tiempo, y tengo certeza de algo, los venezolanos nos caracterizamos por nuestra resiliencia, a pesar de que nos pasen mil y un cosas, no nos rendimos, porque sabemos que debemos seguir, seguir vivos...


Agradezco enormemente la cantidad de ayuda que mi país recibe y recibió de los países de todo el mundo, eso me hizo ver que Venezuela si es vista por el mundo, y en eso a aquellas personas que se han detenido a preguntarme sobre mi familia y sobre como me siento por todo esto tienen un lugar muy grande en mi corazón.

Pero bueno... la vida sigue...

Otra cosa que me ha estado pasando es que me he sentido sola. No sé si tendrá relación con el ciclo menstrual o con todo lo que ha estado ocurriendo últimamente, pero es una sensación extraña.

Y es curioso, porque no estoy sola. Estoy rodeada de personas, hablo con gente todos los días, tengo amigos, compañeros y familia. Aun así, siento un vacío interno, como si me faltara algo que no logro identificar.

He intentado mantenerme ocupada con distintas actividades para distraerme. A veces funciona y logro olvidarme de esa sensación por un rato. Otras veces, simplemente no, y vuelvo a ese vacío, como si faltara algo, como si no estuviera del todo bien. 


Normalmente soy una persona alegre y optimista, pero todo esto me ha afectado un poco más de lo que quisiera admitir. Creo que se parece a una especie de burnout emocional. Como si muchas cosas se hubieran acumulado al mismo tiempo: la realidad que vive mi país, las cosas que suceden en el país donde vivo actualmente y algunos asuntos familiares.

Tal vez sea solo una etapa. Tal vez necesite descansar más, hablar más o simplemente darme tiempo para procesar todo lo que siento.


Lo único que sé es que, aunque estoy agradecida por todo lo que he construido aquí en mi segunda casa, hay días en los que extraño profundamente las partes de mí que tuve que dejar atrás para poder seguir adelante, y eso es algo que aprecio, porque me han forjado a como soy hoy por hoy, y estoy segura de mis ideales.

Poco a poco los días se hacen más llevaderos y continuo tranquila de todas las cosas que pasan, claro que no dejo de estar al pendiente de lo que pasa a mi alrededor y alrededor del mundo, cosas que si me pongo a pensarlas me genera ansiedad...

Bueno...

Eso fue algo intenso, pero gracias a esto siento un peso menos dentro de mi cuerpo, y siento que puedo respirar un poco más

No olviden que los quiero 

Nos leemos pronto...

-Claymorebee.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario