¡Hola nuevamente mis lectores a una nueva entrada de mi blog!
Confieso que ya sáquenme de enero, se me ha hecho algo eterno la verdad, ¿no han sentido que a veces hay días que parecen ir muy lento y luego es todo lo contrario? Bueno, algo así siento que me está pasando.
No digo que sea malo o bueno, debe pasar y ya, si no que esos días que son eternos suelen ser super aburridos, ejemplo, días de trabajo donde estoy sola durante 9h, o cuando es un fin de semana que descansas, pero te enfermas, arruinando los aviones que tenias (me paso también)
Y esos días en los que te diviertes, el tiempo va como un piloto de la fórmula uno en uno de sus autos modificados y rápidos corriendo para llegar de primeros en la competencia.
Este mes han pasado muchas cosas, primero me enferme (hice una entrada de blog comentando al respecto), luego me intentaron estafar buscando mi WhatsApp (malditos); aunque debo admitir que en parte la culpa fue mía por dejarme engañar, pero ¿Quién no ha tenido un pequeño momento de idiotez de vez en cuando?, y luego súmale a eso las largas horas de trabajo, que no me quejo, me gusta lo que hago y el propósito de ello, si no que la verdad, han sido días muy solos, donde los clientes que entran son cada dos horas a lo mucho (y por supuesto afectado a mi cuota de venta mensual)
Pero no todo es malo, he convivido con mis amigos, me he enganchado a otros hobbies nuevos (blogger jeje), he cocinado postres, incluso fui a un tributo de música de los 2000 hace poco (amé la noche, por cierto), esas pequeñas cositas con las que convivo día a día me llenan de mucha felicidad que me recarga de energías para seguir, incluso si hay malos ratos.
De por si el ser humano, nosotros, mejor dicho, tenemos nuestras altas y bajas, un día podemos comernos el mundo y al otro el mundo te devora (en todos los sentidos posibles), pero está en ti en como lo afrontas, si te dejas vencer, o simplemente te levantas, te sacudes el polvo y continúas con la mirada arriba.
Y claro, no debemos esperar siempre tener el control de las cosas, porque eso es una vil y cruel mentira que nos solemos autoconvencer, deberíamos soltar un poco de esa carga y dejar que fluya en nuestro sistema, completando el ciclo que debe tener en el paso de nuestra vida, porque, ¡sorpresa!, la verdad casi nunca tenemos el control de la vida, si no de las decisiones que nos llevan al momento que estamos viviendo.
En fin, no nos pongamos muy filosóficos por el momento, que para eso me tienen que aguantar un largo tiempo más, en estas semanas he estado retomando hobbies que voy olvidando cada cierto tiempo (más que todo para no aburrirme de mi misma), uno de ellos es ver anime, y debo confesar que me encanta.
En este momento, estoy viendo Tokyo Ghoul por primera vez (y lamento no haberlo hecho desde hace mucho, no se que tenia en ese tiempo, pero deje pasar muchas joyas escondidas), espero pronto tener un nuevo espacio por aquí, en el blog para darles mi reseña de lo que vaya viendo (no soy una experta, pero me gusta hacer este tipo de cosas)
Y así mis queridas criaturas, me despido por el momento, ¡Pdta.! Si quieren chismecito de mis días grises, probablemente haga una nueva entrada comentada al respecto, espero leerlos pronto.
—Claymorebee